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Violencia en el pololeo: las señales de alerta que deben tomar en cuenta los padres

Psicóloga Carolina Reyes Cristi, Magíster en Psicología Educacional y directora de Colegio Monteluz

Violencia en el pololeo: las señales de alerta que deben tomar en cuenta los padres

El 7 de febrero se conmemora el Día Nacional por la No Violencia en el Pololeo. En relación con esto, es importante que padres, tíos, abuelos y hermanos tengan en cuenta algunas señales de alerta que pueden indicar que una persona lo está pasando mal en una relación.

Carolina Reyes Cristi, psicóloga con Magíster en Psicología Educacional y directora de Colegio Monteluz, indicó en Radio Imagina algunas conductas que pueden ayudar a identificar si alguien cercano está viviendo violencia en el pololeo.

Señales de alerta

Para muchas personas es difícil identificar cuándo están siendo víctimas de violencia. Muchas veces estos hechos pueden generar graves consecuencias en la vida de la persona y en su entorno cercano, por lo que es muy importante saber reconocer las señales.

Aislamiento. La primera conducta que indica la psicóloga tiene relación con el aislamiento que puede llegar a tener la persona. De un momento a otro dejan de juntarse con sus amigos y familia, y de participar en actividades. “Se observa un mayor encierro en su dormitorio, comienzan a dormir mucho y a no vincularse con el resto de la familia”, explica.

Cambios abruptos de ánimo. Si bien durante la adolescencia es normal que los jóvenes tengan cierta incontinencia emocional, al verse envueltos en situaciones de violencia esto puede agravarse. “Se observa una mayor cantidad de llantos, una constante irritabilidad y actitudes de descarga y rabia hacia su familia”, señala.

Desmotivación. Las personas tienden a dejar de lado las actividades que realizaban: ya no practican deporte ni asisten a talleres que antes disfrutaban.

Bajo rendimiento académico. Cuando los jóvenes son parte de una relación tóxica, esto se puede ver reflejado en las notas. Principalmente porque la situación desgasta toda la energía del adolescente, que ya no tiene ganas de estudiar ni de aprender.

Aumento del tiempo frente al teléfono. “Muchas veces es durante la noche cuando se desvelan batallando por este medio, a través de eternos mensajes escritos y conversaciones”, expresa la psicóloga.

Signos físicos. Si hay violencia física pueden aparecer marcas en el cuerpo, moretones, rasguños y mordeduras. “Los padres siempre deben estar alerta a los cambios físicos y emocionales de sus hijos”, advierte.

Qué hacer

Al identificar estas señales es importante no transmitir angustia ni molestia. La especialista explica que hay que comprender que la violencia se instala de una manera en que la víctima no es capaz de salir por sí sola, por eso es importante ofrecer comprensión, apoyo y contención.

Luego de esto se debe tener una conversación y pedir ayuda a profesionales de la psicología, para así contar con todas las herramientas y ser guiados de la mejor manera.


Artículo publicado originalmente en Radio Imagina. Periodista: Belén Álvarez Cabrera.