En el marco de la contingencia de los últimos días, una noticia ha dejado muy sorprendidos a todos los seguidores del budismo y al resto del mundo también. Dalái Lama, en mitad de un evento del que participaba, le da un beso en la boca a un niño, para posteriormente pedirle que le chupe su lengua.
Lo que resulta particularmente alarmante es la reacción de los asistentes, quienes rieron y minimizaron el acto como una “travesura” o juego, reflejando lo que describe Carolina Reyes Cristi como “la ignorancia y la invisibilización y cosificación en el estatus que aún tiene hoy en día la niñez”.
Una visión adultocéntrica que persiste
Persiste una visión adultocéntrica donde los menores son tratados como propiedad en lugar de sujetos de derechos. Adultos en posiciones de poder imponen órdenes a niños contra su voluntad, sin considerar sus opiniones, emociones y sentimientos. La pregunta es clara: “¿Le habría pedido algo así a algún adulto?”
A lo largo de los años, se han normalizado las prácticas de abuso sexual, donde el adulto jerárquicamente “superior”, utiliza o cosifica al niño.
Conductas que constituyen abuso sexual
- Masturbarse en presencia del menor de edad
- Tocar los genitales o partes íntimas
- Penetración vaginal, oral o anal
- Solicitar, forzar o incentivar a que el menor toque partes íntimas del adulto
- Grabar al menor realizando actividad sexual
- Exponer al menor a actos sexuales
- Explotar comercialmente la sexualidad del menor
- Exponer órganos sexuales para gratificación del adulto
La importancia de educar en autonomía corporal
Es fundamental educar enseñando que el cuerpo del otro no es una posesión, que los niños poseen autonomía e independencia emocional. Los adultos deben legitimar la infancia como un estado de persona auténtica que merece empatía, respeto y autonomía corporal. Normalizar el derecho de los niños a negarse y decidir los empodera contra violaciones que causan daño emocional de por vida.
“No tenemos poder sobre los niños, no somos dueños de sus cuerpos ni de sus decisiones.”
Artículo publicado originalmente en FM Dos.