Cada vez son más frecuentes las investigaciones que destacan la importancia del desarrollo de las habilidades emocionales para una vida exitosa, plena y feliz. Sin embargo, el sistema educativo chileno sigue estando basado en un enfoque que prioriza la instrucción académica, donde el aprendizaje se evalúa principalmente a través de medidas cuantitativas y exámenes estandarizados.
En este contexto, la Prueba de Acceso a la Educación Superior representa la culminación de un sistema que reduce años de formación a un puntaje obtenido en cuatro áreas del conocimiento. Las investigaciones en psicología educacional han demostrado que el éxito en la vida (tanto profesional como personal) depende en gran medida de competencias que este tipo de evaluaciones no mide: la capacidad de autorregulación emocional, la empatía, el pensamiento crítico, la colaboración y la creatividad.
¿Hasta cuándo el sistema educativo continuará evaluando de manera única y sesgada un currículum académico extenso y demandante como el único elemento importante para ingresar a la educación superior? ¿Hasta cuándo no se va a considerar en la educación la incorporación de un modelo verdaderamente integral donde los esfuerzos no se focalicen en el adiestramiento para la preparación de una prueba que sólo evalúa conocimientos en cuatro áreas?
¿Cuándo será el momento en que el desarrollo de la persona se considere como el recurso necesario para el logro de sociedades más humanas, justas, solidarias y con mayores niveles de bienestar?
Carta al Director publicada originalmente en Diario Austral de Valdivia.