Este 2022 regresamos a la normalidad tras dos años de pandemia, donde vivimos diversas cuarentenas y tuvimos que sostener una vida puertas adentro en formato digital.
Durante este año se ha puesto a prueba nuestra capacidad de adaptación para, de un momento a otro, salir nuevamente a la calle, ir a dejar a los niños al colegio, encontrarse con el tráfico de la mañana, ir a trabajar, ir a buscar a los hijos al colegio y llegar a la casa para muchas veces seguir trabajando y preparar las cosas de casa. Una rutina que no para, al igual que nosotras.
Bajo este régimen en el que nos hemos visto envueltas, la sensación de fatiga muscular, cansancio generalizado y baja energía es absolutamente entendible.
Estrategias para enfrentar el fin de año
Para poder lidiar con este estado, es importante focalizar los esfuerzos en distintas estrategias que podrán ayudar a que se haga más liviano este fin de año:
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Corresponsabilidad. Hoy, con la mujer inserta en el mundo del trabajo, poder compartir las tareas de la crianza y del cuidado del hogar se hace imprescindible. Por ello es importante que aprendamos a delegar dichas labores en la pareja y confiar en que se realizarán. Ocurre muchas veces que a las mujeres, por la necesidad de control, les cuesta encomendar, y esto no ayuda a su bienestar emocional. Si estás separada, es vital poder buscar redes de apoyo que puedan acompañar en estas labores.
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Actividad de autocuidado. Generalmente se piensa “no tengo tiempo para hacer alguna actividad para mí”; sin embargo, la lógica es al revés. El autocuidado es una inversión de tiempo que trae consecuencias y un impacto significativo a nivel emocional. Si dedico algún momento del día a realizar alguna actividad que me genere placer, esto aumentará la sensación de bienestar y romperá el círculo del cansancio.
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Priorizar tareas. En el trabajo es muy importante poder diferenciar lo urgente (crisis, emergencias, problemas apremiantes) de lo importante (planificar, construir relaciones, procesos de aprendizaje), para así dedicar nuestros esfuerzos a resolver lo primero. Ocurre que lo que es importante, que suelen ser la mayoría de nuestras tareas, lo consideramos urgente, y eso aumenta la sensación de sobrecarga laboral.
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Sueño. Por el exceso de tareas, las horas de sueño se ven afectadas. Para lograr descansar lo que cada uno necesita, es vital realizar el ejercicio descrito en el punto anterior: priorizar lo urgente de lo importante, tanto en casa como en el trabajo, para poder aumentar así las horas de descanso.
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Alimentación. Los malos hábitos alimenticios son una de las causas de enfermedad y potencian la sensación de cansancio. Para esto se sugiere acudir a una consulta con algún nutricionista integrativo, que ayudará a cambiar estos hábitos y a generar una dieta adecuada para cada estilo de vida y necesidad.
Si sientes que no puedes llevar a cabo estos consejos, que quieres hacerlo pero no lo logras, o que tu cansancio te está impidiendo enfrentar la rutina diaria, es aconsejable consultar a algún psicólogo para que pueda evaluar si estás viviendo algún cuadro de estrés, depresión u otro que necesite un tratamiento especializado.
Columna publicada originalmente en Nosotras13, Canal 13.